-    Escrito por laura

Consejos para armar un rompecabezas (2/2)

La imagen es un punto crucial a la hora de elegir el rompecabezas en relación a nuestro nivel de experiencia. Una imagen con poca variedad de colores (por ejemplo, esos mapas antiguos tan lindos donde todo lo que predomina es el marrón) será la pasión de los expertos y un inolvidable dolor de cabeza para los principiantes. Los paisajes, por el contrario, suelen contener espacios delimitados y variables, como el cielo, las montañas, el césped, un edificio.

Por eso, a la hora de comprar nuestro rompecabezas debe tenerse en cuenta que la imagen más bonita no siempre es la más conveniente. Sin embargo, es importante que armemos algo que nos interese y nos guste, considerando también que será mejor comenzar con un puzzle de 500 ó 1000 piezas, antes que abordar otras cantidades mayores.

Separar las piezas en pequeñas cajitas o contenedores por el color que predomina en ellas es una buena opción. Quizá mientras lo hacemos también encontremos fichas fácilmente identificables, como una ventana, un pequeño objeto, una flor nítida. En ese caso, es conveniente también separarlas, o incluso ubicarlas cerca de lo que creemos que son sus coordenadas dentro del marco ya armado del rompecabezas.

Una vez seccionados los colores, podemos comenzar por alguna sección cercana al borde que destaque más que el resto. Siempre es mejor dejar lo complicado y homogéneo para después, cuando la cantidad de fichas sea menor y podamos buscar mejor por forma.

No debemos detenernos demasiado en buscar una sola ficha en particular, pues podríamos enloquecer con facilidad. Muchas veces pensamos que una pieza debería ser de determinada manera y resulta bastante diferente cuando finalmente la encontramos.

De forma que lo importante es observar muy bien toda la imagen, familiarizarse con ella, y luego concentrarse particularmente en una sección, sus líneas, contornos, colores, tonos, sombras. Luego de fijar la imagen global y un sector particular en nuestra mente, bucearemos entre las fichas del montón buscando piezas que nos parece que coincidan con esa zona de la imagen, trabajaremos con ellas intentando ubicarlas en su sitio.

De a poco, el rompecabezas se irá armando. Quizá no sea un armado progresivo y constante, pero a veces una sola ficha de pronto nos abre la oportunidad para un avance acelerado. Así, de forma irregular pero ascendente, la imagen irá tomando forma.